Si, por curiosidad o necesidad, alguna vez has abierto un archivo de solución de Visual Studio (.sln) con un editor cualquiera, habrás comprobado que se trata de un archivo de texto plano.
Su estructura, aunque no es excesivamente compleja y está bien documentada, es propietaria de Visual Studio y no es evidente a simple vista, resulta demasiado verbosa, tiene mucha información irrelevante duplicada y, en general, no es nada amigable para los desarrolladores que se ven obligados a modificarla, sobre todo cuando se trata de resolver conflictos en sistemas de control de versiones. Y, por supuesto, es algo que se agrava conforme crece el número de proyectos en la solución.
Esto llevó a Microsoft a presentar hace unos meses el nuevo formato de archivo de solución .slnx, una alternativa basada en XML mucho más ligera, concisa y fácil de entender, que será el utilizado por defecto a partir de la llegada de .NET 10.
Lo vemos en profundidad a continuación.

