Autor en Google+
Saltar al contenido

Artículos, tutoriales, trucos, curiosidades, reflexiones y links sobre programación web ASP.NET Core, MVC, Blazor, SignalR, Entity Framework, C#, Azure, Javascript... y lo que venga ;)

14 años online

el blog de José M. Aguilar

Inicio El autor Contactar

Artículos, tutoriales, trucos, curiosidades, reflexiones y links sobre programación web
ASP.NET Core, MVC, Blazor, SignalR, Entity Framework, C#, Azure, Javascript...

¡Microsoft MVP!
Mostrando entradas con la etiqueta conceptos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta conceptos. Mostrar todas las entradas
martes, 20 de marzo de 2018
HTTP Como sabemos, los conocidos códigos de estado HTTP 301 y 302 se usan para retornar al agente de usuario (normalmente, el navegador) una redirección, que viene a ser algo así como decirle “hey, el recurso que andas buscando ya no se encuentra aquí, sino en esta otra dirección”.

Presto y obediente, el browser interpretará esta orden navegando hacia la URL indicada en el encabezado location del resultado, es decir, generando una nueva petición de tipo GET y mostrando al usuario la página obtenida.

Un ejemplo del workflow de peticiones y respuestas de este tipo podría ser la siguiente:
// Petición:
GET /home/articles/welcome-to-my-blog.html HTTP/1.1
Host: www.myserver.com

// Respuesta:
HTTP/1.1 301 Moved Permanently
Location: http://www.myserver.com/blog/welcome-to-my-blog.html

// Nueva petición:
GET /blog/welcome-to-my-blog.html HTTP/1.1
Host: www.myserver.com
...
La diferencia entre el código 301 y 302 es que el primero de ellos indica al agente de usuario (sea un browser o aplicación cliente) que la redirección es permanente, esto es, que puede almacenar localmente la nueva ubicación y utilizarla en el futuro con seguridad en lugar de la que se usó originalmente. El código 302, en cambio, indica que la nueva ubicación es temporal y sólo debe ser utilizada en esta ocasión para dirigir la petición al lugar correcto.

Los códigos de estado HTTP 301 y 302 son válidos en la mayoría de escenarios, y permiten solucionar problemas como, entre otros, el cambio de ubicación nuestros recursos sin perder posicionamiento en buscadores, o implementar el patrón Post-Redirect-Get para mejorar un poco la experiencia de usuario y evitar dobles envíos de información en formularios.

Sin embargo, hay ocasiones en que la solución queda algo corta. Por ejemplo, si cambiamos de URL el endpoint de un servicio programado exclusivamente para ser invocado mediante peticiones de tipo POST o PUT, lo que nos interesaría sería que las peticiones a la dirección original retornaran una redirección indicando la nueva ubicación pero también informando al browser de que utilice sobre ella el mismo verbo de la petición original.

Por ello, y algunas otras razones que veremos después, el estándar HTTP amplió, hace ya bastante tiempo, el conjunto de códigos de redirección con tres nuevos miembros: HTTP 303, 307 y 308. Los dos primeros formaron parte de HTTP 1.1, mientras que el código 308 fue añadido en la RFC 7538 algo más adelante.

Veamos para qué sirve cada uno de ellos.

Estos contenidos se publican bajo una licencia de Creative Commons Licencia Reconocimiento-No comercial-Compartir bajo la misma licencia 3.0 España de Creative Commons

martes, 14 de marzo de 2017
ASP.NET CoreEl sistema de inyección de dependencias de ASP.NET Core es un potente mecanismo que viene de serie en el framework y, que de hecho, es uno de los principales pilares en los que se basa su funcionamiento.

Probablemente sabréis (y si no, podéis echar un vistazo a este post) que existen diversas fórmulas para añadir servicios o componentes al contenedor de dependencias, y una de ellas es la denominada "Scoped". Estos componentes quedan registrados asociados a un ciclo de vida específico (ServiceLifetime.Scoped), que indica que cada vez que haya que se solicite un objeto de este tipo se retornará la misma instancia dentro el ámbito actual, que normalmente coincide con el proceso de una petición específica.

O en otras palabras, dentro de la misma petición, la instancia del componente será compartida por todos los objetos que dependan de él. Además, al finalizar el proceso de la petición, el framework invocará su método Dispose() (si existe, claro), permitiendo liberar los recursos que haya utilizado. Por ejemplo, suele ser una buena práctica emplear esta técnica para reutilizar un contexto de datos entre los servicios que participan en el proceso de una petición que accede a una base de datos, y asegurar su liberación final para no dejar conexiones abiertas.

Pero este post no va de ver cómo registrar estos componentes o de cómo utilizarlos en nuestras aplicaciones, sino de responder una simple curiosidad: ¿quién se encarga de crear este scope cuando comienza una petición y de liberarlo cuando finaliza? Ya, sé que no tiene mucha utilidad práctica en el día a día, pero es una buena excusa para echar un vistazo y entender cómo funcionan las cosas por dentro ;)

<Disclaimer>Todo lo que comentaremos a continuación son detalles de la implementación actual del framework y son válidos en la versión 1.1 de ASP.NET Core, pero podrían cambiar en futuras versiones.</Disclaimer>

Estos contenidos se publican bajo una licencia de Creative Commons Licencia Reconocimiento-No comercial-Compartir bajo la misma licencia 3.0 España de Creative Commons